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Una economía en marcha (08/07/2007) 7 Febrero 2008

Posteado por Benegas en : Siglo , trackback

E ste es un país en el que se debate sobre todo menos de economía. Los Presupuestos Generales del Estado, que deberían implicar y suponer la discusión parlamentaria central sobre lo que un gobierno quiere hacer con los recursos públicos, pasa bastante desapercibida en los medios de comunicación. Sin embargo, hace unos días tuvo lugar en el Congreso de los Diputados un debate sumamente interesante con motivo de la fijación del límite del gasto para 2008, que derivó a una discusión sobre la situación económica del país. Mi amigo el diputado Francisco Fernández Marugán realizó una intervención en el Pleno, como todas las suyas documentada y brillante, que, sin tener que ofrecer una catarata de datos económicos, construyó un discurso político sobre la realidad económica de nuestro país.
Reseño, para sintetizar sus argumentos y reflexiones una frase del final de su discurso: “Con la democracia hemos sido capaces de sacudirnos la maldición del fracaso, de un fracaso colectivo”. Cuando volvemos la vista atrás y pensamos que hace sólo treinta años todavía para los franceses, África empezaba en los Pirineos”; teníamos tres millones de trabajadores españoles emigrantes en Alemania; el Fondo Monetario Internacional estuvo a punto de imponernos un ajuste obligatorio, y comparamos aquellos tiempos con nuestra realidad actual que supone un crecimiento en términos de PIB por encima de los grandes países europeos antes citados; una sanidad pública y universal de eficiencia alta, y la Seguridad Social con superávit, sólo podemos sentir orgullo por lo que hemos sido capaces de hacer entre todos. El análisis fácil del “milagro económico español”, se sintetiza en el ladrillo y en el turismo. Sin desdeñar en modo alguno los sectores mencionados creo que, además, hay otros vectores que explican nuestra situación:
1) Los españoles estamos trabajando más que el resto de los europeos.
2) El consumo interno mantiene unos niveles arriesgados pero impulsores de nuestra oferta.
3) La descentralización autonómica ha generado unas Comunidades Autónomas que mantienen un dinamismo económico muy alto.
4) La regularización masiva de inmigrantes (600.000) y la que se produce día a día ha tenido un efecto positivo sobre nuestra economía y el mercado de trabajo.
5) Hemos contado con unos sindicatos pragmáticos, moderados y dispuestos al pacto.
Marugán, en su excelente discurso, reivindicó también el papel desempeñado por las empresas españolas señalando que “beneficiándose de la bonanza económica”, invierten más, contratan más mano de obra, se comprometen más con las exportaciones, (…) controlan la gestión de proyectos muy complejos en economías muy avanzadas demostrando vocación de permanencia y diversificando sus resultados y la masa crítica de sus negocios que aumenta su rentabilidad”. Este dinamismo empresarial ha permitido una recuperación de las exportaciones y, en su consecuencia, el factor de detracción del sector exterior se ha reducido. Marugán además resaltó algunos cambios que no pueden pasar desapercibidos a la hora de hacer un balance de nuestra realidad económica y social. “Vivimos hoy un momento de expansión de la población en España después de un peligroso período de estancamiento o incluso de regresión poblacional. Los inmigrantes están ocupando sectores de la actividad en los que la disponibilidad de trabajadores nativos era muy reducida, y que en la medida en que sean legales cubren puestos de trabajo e incrementan los ingresos fiscales y los de la Seguridad Social”. En otro orden de cosas es evidente también que determinados servicios públicos como lo es la Sanidad se pueden ver afectados por el incremento de las necesidades de atención médica. Todo crecimiento económico
genera nuevos problemas. Señaló además Marugán que en estos últimos años se ha reconocido un volumen importante de nuevos derechos en el seno de la sociedad epañola, lo cual ha ocurrido sin una alteración cualitativa de la situación fiscal de las personas. Es muy cierto, hoy podemos decir que lo que se denominó el “Estado de bienestar socialdemócrata” no sólo se mantiene vivo en España, sino que se ha ampliado adoptando medidas, de un
lado únicas en el mundo y, de otro, realmente significativas en la idea de avanzar hacia una sociedad justa y solidaria, con nuestros mayores y discapacitados, en virtud de la Ley de Dependencia y también en la consecución de la igualdad de derechos de nuestras mujeres. El balance creo que es muy positivo para el país. El Partido Socialista debería olvidarse del PP y de sus acusaciones, porque tiene poco arreglo, y hacer un esfuerzo de explicación de los logros sociales y económicos de esta legislatura. 

Fuente: SIGLO (08/07/2007)

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