Saltar a navegacin

Ladrillo y nuevo modelo económico. 3 Noviembre 2009

Posteado por Benegas en : Siglo , comentarios cerrados

Ladrillo y nuevo modelo económico.

 

En los últimos tiempos estamos asistiendo a una denostación sin precedentes del ladrillo hasta el punto de que construir viviendas parece una actividad susceptible de ser perseguida. Todos los males que sufrimos en la actualidad parece que provinieran del barro cocido. Además, estamos convencidos de que la “burbuja” inmobiliaria  ha sido un fenómeno específicamente español, ignorando lo ocurrido en Irlanda, en Estados Unidos, en Gran Bretaña, en los Emiratos, o de otra manera en Francia país en el que el precio de la vivienda nueva llegó a tener incrementos del 16% anual.

 

Se dice que el ladrillo  ha sido el único motor de la economía española. No es exacto. No se puede ignorar a la hora de analizar nuestro desarrollo  económico el turismo , la fuerte inversión pública en  Obra Civil, los fondos europeos, la sólida demanda interna, el crecimiento del sector servicios. La solidez de algunas de nuestras empresas en el exterior y el enorme efecto dinamizador que ha tenido en nuestra economía el Estado Autonómico. A ese modelo económico se debe en gran parte el gran salto que se ha producido en el desarrollo de nuestro país. El crecimiento económico de esa etapa fue bien aprovechado para impulsar un enorme desarrollo de infraestructuras que nos permite hoy poseer el mayor número de kilómetros de autopistas / autovías de Europa, el mayor número de Kilómetros de alta velocidad del mundo, y unas modernas instalaciones en aeropuertos y puertos.

 

Dicho lo que antecede es necesario constatar que el modelo estaba basado, entro otros parámetros,  en una fortísima utilización del crédito por encima del ahorro nacional y de nuestras posibilidades como país. Es cierto que el sistema bancario español no tiene subprime, y la concesión de créditos hipotecarios se ha efectuado con bastante rigor, pero también es cierto que la alegría concediendo créditos a la promoción fue inmensa, teniendo como consecuencia, por esta y otras razones, que una buena parte de nuestra oferta  crediticia, cerca del 40% fuera financiación extranjera hoy contraída por la crisis. En este país se podían construir edificios de cien viviendas o más sin que los promotores desembolsaran un euro de su bolsillo, y lo que valía 100 se vendía a 500 por un afán de lucro fácil inusitado. La dedicación de personas a la promoción de viviendas proliferó por todo el país. Los precios se dispararon y, sin embargo, en virtud de la cultura española de tener una vivienda en propiedad los ciudadanos mantuvieron viva la demanda haciendo un gran esfuerzo en sus economías personales, destinando en muchos casos hasta el 60% o  70% de sus ingresos al pago de la misma.

 

Al sufrir una crisis financiera sin precedentes, se ha producido el colapso del modelo anterior pero no todo se ha perdido, queda un país muy moderno en cuanto a sus infraestructuras y empresas que se sitúan entre las mejores del mundo en cuanto al desarrollo de las mismas. Al mismo tiempo el país ha desarrollado sectores  punteros en otros ámbitos como el de las energías renovables, ferrocarril, energía eléctrica, alimentación, transformación de hidrocarburos, sistema bancario, etc. No se perdió el tiempo con el modelo anterior.

 

El ladrillo no es sólo el ladrillo sino que la construcción es un sector económico dinamizador de múltiples empresas auxiliares y generador de empleo rápido. No es pensable una verdadera recuperación del crecimiento de la economía española sin un sector de la construcción que recupere su dinamismo, ahora bien, ajustado y redimensionado a las necesidades del país que se cifran en torno a trecientas cincuenta mil viviendas anuales. Para facilitar esa recuperación ha hecho bien Zapatero en proponer medidas para acelerar la venta de las ochocientas mil viviendas que en estos momentos están en stock sin salida al mercado, y que supone un primer obstáculo para la reanimación del sector.

 

Ha hecho también bien el Presidente del Gobierno en plantear el debate sobre el nuevo modelo de crecimiento de la economía española que se tiene que asentar en una fuerte inversión en capital humano y en investigación tecnológica entre otras líneas de actuación. Esto se puede empezar a hacer ya. Es lo que pretende el gobierno. Otros temas requieren de un debate más complejo que no se ha producido como el referido a la reforma del mercado laboral, ¿cuál? el funcionamiento de las administraciones públicas, la modernización de la administración de justicia, que algo tiene que ver con la economía, el fomento de la capacidad de exportación de nuestras empresas, etc. Esto no se consigue de la noche a la mañana, requiere de una maduración, lo cual no quiere decir que no haya que empezar ya, sin pérdida de tiempo, a sentar las bases de nuestro nuevo modelo productivo, como propone el gobierno.

Notas sobre una investidura

Posteado por Benegas en : Sin categoría , comentarios cerrados

Notas sobre una Investidura.

 

Creo que fue un día histórico para el socialismo vasco que por medio de Patxi López ha hecho realidad un sueño que no fue posible en 1986. A partir de esta elección creo que nada será igual en el País Vasco, estoy seguro que para bien de los ciudadanos.

 

***

Resulta indignante por antidemocrática la apelación reiterada por Ibarretxe y Eguibar a la falta de legitimidad en la composición del Parlamento Vasco, fundamentada en que la mayoría política parlamentaria no se corresponde con la mayoría social del país. En primer término, no sé, no conozco ningún sistema que sirva para medir lo que es una “mayoría social” salvo a través de las urnas y del sufragio popular. ¿Qué otro sistema hay para medir una mayoría social? ¿Hay mayorías sociales unívocas? Me gustaría que alguien me lo explicara.

No es democrático, ni de recibo en las circunstancias en que vivimos en el País Vasco, que se pretenda restar legitimidad a unas elecciones y a un Parlamento porque no están presentes los apoyos políticos de ETA que no son capaces de rechazar la violencia ni condenar los asesinatos de ciudadanos vascos. ¡Qué más puede halagar los oídos de los etarras! Su ausencia, según el PNV, convierte en ilegítimo al Parlamento Vasco y a l nuevo Lehendakari porque la mayoría social no se corresponde con la mayoría política. Es una vergüenza para la democracia que se pretenda deslegitimar el resultado de unas elecciones de esta manera. Es un argumento, además que refuerza las tesis contenidas en el comunicado de ETA que sitúa como primer objetivo de sus acciones terroristas al nuevo gobierno vasco. Espero que no pase nada irreparable.

 

***

En el transcurso del debate de investidura se puso de manifiesto, mediante narración detallada del Lehendakari, que en la fase de conversaciones entre los partidos para forma gobierno, después de las elecciones de marzo, Ibarretxe tras comprobar que era imposible un acuerdo con el PSE, ofreció un gobierno de coalición al Partido Popular. Nada tendría de extraño si no fuera por la crítica virulenta y descarnada del PNV al acuerdo entre el PSE y el PP para alcanzar una mayoría estable que posibilite un Lehendakari socialista, cuando al mismo tiempo Ibarretxe,  por lo desvelado en el debate, estaba dispuesto a hacer lo mismo, es decir gobernar con el apoyo del PP.

***

 

Un periodista presente en la investidura me comentaba: “Después de lo que he oído esta mañana llego a la conclusión de que el PNV es un partido democrático cuando está  en el poder, pero la perspectiva de estar en la oposición hace que surjan de sus entrañas originarias elementos antidemocráticos muy preocupantes”. Ibarretxe refiriéndose al acuerdo PSE – PP, “no es un acuerdo para construir sino una cruzada para destruir (…) es decir que tienen 38 escaños para destruir, pero sólo 25 para construir. La mayoría parlamentaria no se corresponde con la mayoría sociológica de este país que sigue siendo abertzale”. ¿No fue este mismo el argumento que utilizaron los militares sublevados en 1936 para acabar con la democracia republicana después de la victoria del frente popular en las elecciones de aquel año?.

 

***

El PNV es el tercer partido en las Juntas Generales de Álava y sin embargo el PNV detenta la Presidencia de la Diputación Alavesa. Es obvio que por dogmas nacionalistas, aquí no es de aplicación la teoría de que la mayoría social es superior a la política. La falta de convicciones sólidas en principios democráticos  universales solventes hace que el argumento que es válido en una situación no lo sea en otra según convenga a los intereses nacionalistas. El acuerdo PSE – PP “es un pacto contra natura” pero no lo es por ejemplo un acuerdo del PNV con una organización comunista para gobernar, y tampoco el obtener el voto de los apoyos de ETA para pasar una investidura como ocurrió en la anterior legislatura.

***

 

Ibarretxe citando a Núñez Feijó:  “Los gobiernos que nacen contra las urnas mueren en la urnas”. Gran descubrimiento. Hasta donde se me alcanza, en democracia todos los gobiernos mueren en las urnas.

***

Me comentó un asistente a la investidura que el gobierno vasco recientemente tuvo la feliz idea de hacer una campaña en la Facultad de Medicina del siguiente tenor: “Si no sabes Euskera ¡cómo vas a atender a los enfermos!. Los estudiantes reaccionaron con una contra campaña que decía: “Sabiendo medicina”. Este es el país que tenemos.

Lehendakari socialista.

Posteado por Benegas en : Siglo , comentarios cerrados

Lehendakari socialista.

 

Cuando estas líneas vean la luz el País Vasco tendrá un Lehendakari socialista. Después de treinta años de gobiernos del PNV se ha producido un cambio de dimensiones más profundas que las que a primera vista se pueden percibir. Lo que parecía inalcanzable ha sido posible en Euskadi. Una democracia sin alternancia conduce a una suerte de imperio de un único partido sin ser un sistema de partido único. Los socialistas vascos estuvieron, estuvimos, a punto de alcanzarlo en 1986 después de haber obtenido en las elecciones dos escaños más que el PNV. La falta de apoyos que sumar a los diecinueve escaños obtenidos lo hizo imposible en aquella ocasión. Ha sido necesario el transcurso de veintitrés años desde aquella ocasión para que el objetivo de tener un Lehendakari socialista se haga realidad. El  PSE se lo merece por su tenacidad, la firmeza en la defensa de determinados valores constitucionales y  estatutarios, por su dignidad a la ahora a afrontar los embates de la violencia terrorista y las exclusiones nacionalistas y por haber logado presentar un proyecto político que se consolidó como alternativo al nacionalismo y mejor para los ciudadanos de Vasconia.

 

No debemos perder de vista a la hora de analizar lo que está ocurriendo en el País Vasco que este cambio de gobierno ha sido posible porque la Constitución y el Estatuto de Gernika, incluidos en los proyectos políticos del PSE y del PP, han obtenido un apoyo que ha alcanzado la mayoría absoluta. Este es el gran cambio. La Constitución y el Estatuto como proyectos han tenido más apoyo que las aventuras soberanistas de Lizarra, los planes de Ibarreche, el derecho a decidir sobre una cosa indeterminada, etc. Y esto quiere decir que, al menos en los próximos años, del órgano que representa la voluntad popular de los vascos no emanarán proyectos inconstitucionales al margen de la legalidad o aventuras soberanistas. Hemos vivido en los últimos años un radicalismo nacionalista profundamente frentista y excluyente que de momento no va a poder repetirse y que ha tenido la consecuencia, como anunció Imaz, que “el partido que se radicaliza acaba en la oposición”.

 

Llegamos a la investidura del Patxi Lópe después de haberse producido todo tipo de descalificaciones por parte del PNV. Desde el cerdo volando hasta la falta de legitimidad de las elecciones por la ausencia de los apoyos políticos de ETA. Desde la teoría del desalojo a la falta de preparación para gobernar porque no  conocemos bien a nuestro pueblo. Desde la teoría de que el PNV es líder natural del País Vasco hasta la zarzuela española, pasando porque lo que queremos es “hacer morder el polvo los jeltzales”. Lo ocurrido lo describe con acierto Antonio Elorza (“Euskadi no es Europa”, El país 27/04/09). “Nada hay más antidemocrático que la idea de que sólo un determinado partido encarne el conjunto de la sociedad y tenga por consiguiente derecho a gobernarla”. El  espectáculo desde el punto de vista democrático ha sido penoso y barriobajero. Espero que se calmen las aguas y el PNV analice porqué está hoy en la oposición y cuales han sido sus errores en vez de deambular como alma en pena enhorquetada por la pérdida del poder.

 

No me resisto a dejar de citar un artículo de J. M. Soroa, en el Diario Vasco, “Pescar atunes en Euskadi”, en el que después de hacer referencia a la piratería en Somalia, se ocupa de la amenaza de ETA al futuro Gobierno Vasco y comenta: “Podríamos decir que la conciencia moral  es aquella que ve el horror donde la conciencia social sólo ve algo anormal. En Euskadi nos parece normal que muchas personas renuncien a una actividad por miedo a las represalias terroristas. Eso supone un índice de ausencia de consciencia y de fibra moral (…). La explicación de la gente que no acepta la oferta para participar en el gobierno, “por razones familiares”, se acepta como normal en Euskadi. Es mucho más terrible que esta situación llegue a se aceptada por la sociedad como algo normal como algo ligeramente incómodo pero que hay que asumir porque “las cosas son así” “que la sociedad vasca haya llegado a no ver ni apreciar como monstruoso lo que ocurre en su seno es el dato más terrible que interpela a nuestra conciencia”.

 

El camino que emprende el socialismo vasco y las responsabilidades que tiene que asumir en un momento difícil van a requerir de mucha paciencia y prudencia en el ejercicio del poder, tenemos que demostrar que se puede gobernar de otra manera buscando lo que de razonable tienen las posiciones de los demás y tratando de acordar los temas básicos ya que así lo requiere la sociedad vasca muy compleja en su pluralismo político. De nuestros aciertos va a depender que el proyecto constitucional y estatuario crezca en sus apoyos y en su consolidación definitiva.

La ley natural

Posteado por Benegas en : Siglo , comentarios cerrados

La ley natural.

 

Desde que se vislumbró y posteriormente se consolidó el posibilidad de que Patxi López pudiera ser Lehendakari el PNV no ha reconocido su imposibilidad de formar un gobierno mayoritario y sus discursos, incluidos los del Sr. Ibarreche, me parecen penosos, recalcitrantes, una verdadera jeremiada por la pérdida de poder, y lo que es peor tienen componentes antidemocráticos por una parte y de otra resurge el peor de los nacionalismos, aquel que no considera vascos a los que no piensan como ellos. Fuera de la Iglesia no hay salvación. Fuera del PNV no hay más que españoles traidores a la patria vasca, zarzueleros de baja calaña que no están legitimados para gobernar en Euskadi.

 

El espectáculo es lamentable. Yo recuerdo la elección de Ramón Rubial frente a Juan de Ajuriaguerra, después empatar en siete votaciones por fin a la octava salió elegido Rubial, por un voto. Juan de Ajuriaguerra se levantó, se dirigió hasta donde se encontraba Rubial, le dio la mano y un abrazo y se puso a su disposición. Es en estas circunstancias cuando se comprueba la talla de un político, en su forma de ganar pero sobre todo en su manera de perder. Los dirigentes actuales Ibarreche y Urkullo no le llegan ni a la suela del zapato a Juan de Ajuriaguerra. Pasarán a la historia como los dirigentes que consiguieron llevar al PNV a la oposición y lloraron porque creían que todo era suyo.  Hemos pasado del cerdo volando, a llamar a la mitad de los legítimos representantes políticos en el Parlamento Vasco zarzuela española. Puestos así yo desde luego prefiero la zarzuela española al aquelarre  de Lizarra tutelado por ETA.

 

Se hace duro oír en pleno siglo XXI frases como esta: “El PNV es el líder natural de este país” (Ibarreche). El mensaje encierra un concepto antidemocrático propio de las monarquías absolutistas, que además de reyes eran representantes de Dios en la Tierra. Es como si Dios fuera vasco y su representante en Vasconia Ibarreche. El liderazgo de un país sólo se consigue con los votos de los ciudadanos no por ley natural.

 

“El ejecutivo gobernará contra la mayoría política y social de este país” (Urkullo). Hasta ahora yo creía que la mayoría política se medía en los parlamentos, parece que no, que se evalúa en otros sitios. La mayoría social no sé cómo se comprueba si no es a través de la política. Me pregunto si el día que Patxi López sea elegido por el Parlamento Vasco Lehendakari de Euskadi, el PNV podrá seguir diciendo que no tiene mayoría política, o que no tiene legitimidad para gobernar Euskadi. ¿Hasta cuando se puede mantener este discurso antidemocrático?. Esperemos que el PNV se calme y haga una reflexión sobre adonde le ha conducido el radicalismo de Ibarreche secundado por un partido dividido y sin un proyecto político claro. Supongo que algo habrán hecho mal para pasar a ser un partido de oposición.

 

En este cuadro político no podía faltar el comunicado de ETA interfiriendo una vez más en la vida política vasca. Lo más preocupante, aunque no nuevo, es que anuncian que continuarán con la actividad terrorista: “que nadie le pida a ETA que renuncie a la lucha con las armas.” Además por primera vez ETA sitúa entre sus objetivos prioritarios al Gobierno Vasco, utiliza la misma expresión para referirse al acuerdo PSE – PSOE que el PNV: “Los unionistas”, y coinciden también en la falta de “legitimidad” de Patxi López para gobernar Euskadi. Evidentemente son meras casualidades pero al final si sintetizamos las posiciones se vuelve a producir la coincidencia entre el nacionalismo moderado y violento en torno a la autodeterminación y al supuesto derecho a decidir entrando en un campo muy peligroso cuando la distinción sólo se sitúa en los métodos, no en los fines, sin ser conscientes de que cuando los fines se defienden con asesinatos y violencia se convierten en fines perversos y deleznables, la muerte lo contamina todo. ¿Dónde quedan aquellas afirmaciones en las que Ibarreche decía que con violencia de por medio no se puede plantear ninguna consulta? El PNV debería recuperar este discurso democrático siendo solidario con los ciudadanos no nacionalistas y con la parte de la representación parlamentaria vasca que continúa en el punto de mira de ETA, y que no es plenamente libre en su propio pueblo.