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La invocación del federalismo 21 Febrero 2011

Posteado por Benegas en : Sin categoría , trackback

Recientemente se ha publicado un sondeo de opinión sobre lo que piensan los catalanes en vísperas de las elecciones autonómicas, desarrollado por el Instituto Opina, para el pulsómetro de la Cadena SER, con una muestra de 1.200 entrevistas, que me suscita varias cuestiones de interés.

Una es sobre los problemas que principalmente preocupan a los ciudadanos: Para el 68,5% el primer  problema  es el paro lo cual es muy lógico. Sin embargo lo que me llama la atención es que lo que podemos denominar cuestiones autonómicas  o nacionalistas no forman parte de las preocupaciones de los catalanes: Financiación/Estatuto 6,1%; depender de España 4,6%; pérdida/ataque a la lengua catalana 3,5%; nacionalismo catalán 2,8%; discriminación del castellano 1,1%. Resulta significativo comprobar que temas que  forman parte del debate político diario no integran el núcleo principal de las preocupaciones de los catalanes.

Dos preguntas se efectúan en relación con la independencia con resultados diferentes: ¿Le gustaría que Cataluña fuera independiente? Contesta afirmativamente el 32,7%, ¿quiere ud la independencia de Cataluña?. Respuesta: Si 42,3%, No 52,8%, no sabe no contesta 4,9%. Si tomamos como referente la primera pregunta el porcentaje partidario de la independencia no ha variado sustancialmente. Si el referente es la segunda el porcentaje de independentismo ha crecido en estos años.

Otra de las cuestiones que se somete a consideración de los ciudadanos en la  referida al modelo de Estado. Las preguntas concretas son: ¿Le gustaría que Cataluña formara parte de una España Autonómica? 38,2%.  ¿Le gustaría que Cataluña formase parte de una España federal? 29,8%; fuera independiente 32,7%.

En el propio sondeo se presenta el dilema  de una España Autonómica o  Federal como si fueran substancialmente diferentes. Desde hace tiempo vengo manteniendo que la apelación al Estado Federal no hace sino introducir más confusión sobre los problemas de la estructuración del Estado.

La referencia de los socialistas al federalismo es recurrente, pero es una referencia vacía de contenido, nunca se sabe de qué federalismo estamos hablando y los modelos de Estados federales son muchos, por ejemplo, desde Venezuela  a Alemania. Nuestras referencias también son muchas: “La riqueza que se encierra en la opción federal” (35 Congreso del PSOE, año 2000). “La concepción federal de los socialistas para el perfeccionamiento y consolidación del Estado de las autonomías”,  (Conferencia política del 2001). “El perfeccionamiento en un sentido federal del Estado de las autonomías” (Comité federal 2002). “El federalismo asimétrico” o “Catalanismo Federal” de Maragall, que tampoco sabemos lo que es.

Es decir el PSOE y más el PSE invocan de modo continuo el Estado federal como panacea que resuelve todos los problemas de la estructuración del Estado. Hacemos una fuga hacia delante , convertimos el federalismo en una abstracción fetiche y transmitimos una falta de convicción en el modelo español, el Estado de las autonomías que nace del  pacto constitucional constituyente del 78 y que es un modelo propio y sui generis.

A mayor abundamiento creo que el Estado autonómico va más allá de lo que es un Estado federal, y es más flexible y adaptable a la realidad española. Lo señalo porque ningún Estado federal que yo conozca, contempla la autonomía fiscal, que supone el concierto económico o el convenio de Navarra. Ningún Estado federal tiene una disposición como la del artículo 150.2 de la Constitución,  que permite transferir o delegar competencias que son exclusivas del Estado a las CCAA. El modelo es abierto lo cual, sin duda, tiene ventajas e inconvenientes. En todos los Estados federales existe la cláusula de prevalencia que no se contempla en el modelo español, que supone que en caso de colisión entre una norma del ente federado y otra del Estado, prevalece ésta última. Por lo tanto  creo que hemos superado la descentralización y el modelo de lo que es un Estado federal. Esto genera otro tipo de problemas como los de coordinación, cohesión y funcionamiento y eficacia  para lo que deben funcionar los instrumentos adecuados como, por ejemplo,  las conferencias sectoriales. Otra cuestión es si el modelo debe ser abierto ad eternum o debería tener un momento de cierre.

 En definitiva lo que quiero remarcar es que si nosotros mismos desdeñamos nuestro modelo invocando el Estado federal como un horizonte al que llegar lo que estamos es devaluando el Estado de las Autonomías y proponiendo  una meta que ya hemos alcanzado y superado.

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