Saltar a navegacin

¡Indignaos! 5 Julio 2011

Posteado por Benegas en : Siglo , trackback

Este es el título del pequeño libro de Stephane Hessel, de noventa y tres años de edad, que está batiendo records de ventas en todos los países de Europa. El libro no tiene más de 40 páginas dependiendo  del  tipo de edición. En la portada del mismo se sintetiza su contenido: “Un alegato contra la indiferencia y a favor de la insurrección pacífica”. Los compradores de este manifiesto son fundamentalmente jóvenes. El libro es más bien descriptivo del mundo en que vivimos las consecuencias de la crisis, desempleo, poderes económicos por encima de los políticos, violaciones de los derechos humanos, guerras regionales, etc. No contiene análisis excesivamente profundos ni es propositivo en la búsqueda de alternativas a los problemas que nos aquejan. ¿En qué reside entonces el éxito de este texto?.

Creo que la fuerza de este libro está en el título, ¡Indignaos!, que es el resumen del mensaje que Hessel quiere transmitir a las nuevas generaciones. “Chicos, cuidado, hemos luchado por conseguir lo que tenéis, ahora os toca a vosotros defenderlo, mantenerlo y mejorarlo, no permitáis que os lo arrebaten”.  Para ello el autor quiere en primer lugar alertar sobre la dictadura del dinero, “la dictadura actual de los mercados financieros que amenaza la paz y la democracia”, Hessel insiste en que “el interés general debe primar sobre el interés particular y el reparto justo de las riquezas creadas por el mundo del trabajo, sobre el poder del dinero”.  “Los financieros culpables indiscutibles de la crisis han salvado ya el bache y prosiguen su vida como siempre sin grandes pérdidas”. En cambio sus víctimas no han recuperado el trabajo ni el nivel de ingresos.

En el libro se dedica un capítulo al conflicto en el Oriente próximo, “Mi indignación a propósito de Palestina”.  “Gaza es una prisión a cielo abierto para un millón y medio de palestinos. Una prisión en la que se organizan para sobrevivir”. Se manifiesta en contra de que los palestinos utilicen la violencia ( “¿Le sirve de algo a Hamas enviar cohetes a la ciudad de Sderot? La respuesta es no. No sirve a su causa” ), pero sin embargo introduce el concepto de exasperación para entender  lo que pasa: “La exasperación de una negación de la esperanza”, para el pueblo palestino.

“Estoy convencido de que el porvenir pertenece a la no violencia, a la conciliación de las diferentes culturas”, así comienza Hessel, como frontispicio a su argumentación sobre que la insurrección que preconiza debe ser siempre pacífica. Invoca a Martin Luther King y a Mandela como ejemplos a seguir. El autor pone en cuestión y niega la eficacia del terrorista y hace un alegato sobre la esperanza como elementos movilizador. En la noción de eficacia es necesaria una esperanza no violenta. (…) “Hay que dotar a la esperanza de confianza, la confianza es la no violencia”. Como método de actuación propone la utilización de las nuevas tecnologías de comunicación despachando este asunto en dos líneas: “Está claro que, para ser eficaz hoy en día, se debe actuar en red aprovechando los medios modernos de comunicación. Hessel no le dedica más atención a un tema que está siendo una de las grandes novedades del Siglo XXI, la movilización a través de Internet que está desplazando en todas las protestas y movimientos juveniles a las organizaciones tradicionales.  

¿Qué es lo que propone Hessel a los jóvenes?. En principio combatir la indiferencia ante los problemas que se suscitan en las sociedades complejas y en el mundo entero. “Cuando algo te indigna como a mí me indignó el nazismo, te conviertes en algo militante, fuerte y comprometido”. Les propone vivir comprometidos con los problemas globales (hambre, pobreza, desigualdades, guerras, violaciones de los derechos humanos) y con los propios de su generación. Cita la frase de Sartre: “Sois responsables en tanto que individuos”. El compromiso es una actitud de responsabilidad como persona que no es ajena a lo que ocurre a su alrededor. Tal vez el éxito de este libro resida en que una parte de la juventud, desencantada por el mundo en que vive, necesita creer en algo y ser guiada en la defensa de valores éticos.

Hessel no menciona en ningún momento a los partidos políticos. Preguntado en una entrevista de televisión sobre si esta circunstancia suponía menosprecio o rechazo de la militancia política, contestó que no, que  todo lo contrario, que los partidos políticos son piezas esenciales de la democracia y necesarios para cualquier transformación social. Pero lo cierto es que en el libro no los menciona.

Comentarios

Lo sentimos; los comentarios estn cerrados para este post