De primarias y presupuestos. 21 Febrero 2011
Posteado por Benegas en : Siglo , comentarios cerradosCuando se debatió por primera vez en la dirección del Partido Socialista la posibilidad de introducir las primarias como método de designación de nuestros candidatos a las confrontaciones electorales, algunos votamos en contra porque no teníamos clara su conveniencia.
Ente los que se pronunció negativamente estuvo el Presidente del Partido Ramón Rubial. Su intervención invocó uno de los principios que había forjado su cultura de militante socialista: “Al compañero que se proponga él para un cargo no hay que dárselo”. Se dirá que eran otros tiempos y las cosas han cambiado. No lo sé, pero lo que no se puede negar es que el argumento tiene tanta fuerza como los que se utilizan a favor de las primarias.
El principal es el que aduce que no hay sistema más democrático que el que propicia el voto directo de los militantes. Y es cierto, sobre el papel el sistema es plenamente democrático. También lo sería el funcionamiento de un partido en régimen asambleario en el que todas las decisiones importantes se adopten por los militantes. Ésta última fórmula ha sido prácticamente descartada por todas las formaciones políticas porque conduce a la ineficacia y a la discusión permanente, y es claramente inviable cuando un partido, por ejemplo, tiene la responsabilidad de gobernar.
Felipe González ha dicho que el sistema de primarias estaría bien si lo aplicaran todos los partidos. Viene a decir que el sistema tiene costes y si fuera adoptado por todos éstos serían compartidos y asumidos también por todos.
Desde mi punto de vista el principal problema de las primarias, asumiendo que es plenamente democrático, no discuto este extremo, reside en que inexorablemente divide a las organizaciones. Los candidatos apoyados por “el aparato”, (nunca me ha gustado esta expresión) utilizan las estructuras del mismo en beneficio propio. El candidato opositor al “oficial” por entendernos, tiene que crear sus propias estructuras para poder desarrollar con un mínimo éxito su propia campaña. Todo esto divide a las bases del partido, rompe relaciones de lealtad y amistad, y el riesgo es que todo ello perdure en el tiempo más allá de la elección del candidato.
Todo esto no son más que elucubraciones sin pretender tener razón. Elucubraciones porque nuestra realidad orgánica es que por decisión democrática de un Congreso adoptamos el sistema de primarias y está vigente. Sólo tres recomendaciones para los compañeros que tienen que afrontar este trámite: 1) Deben evitarse todos los ataques personales. 2) La confrontación debe ser sobre proyectos políticos, para que los militantes puedan elegir cual es el mejor para convencer a los ciudadanos de que nos voten en las elecciones. 3) Terminada la elección, hay que recomponer la unidad del partido y cerrar con la máxima generosidad las heridas si se hubiesen producido
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El otro gran tema de actualidad se centra en torno a los Presupuestos del Estado para 2011. Se ha hecho un planteamiento desde los medios de comunicación que se concreta en que se produce un acuerdo con el PNV o no hay presupuestos. Y se añade, la consecuencia de esta situación sería elecciones generales anticipadas. Creo que el Grupo Socialista debe escapar de este planteamiento y mantener una disposición al diálogo con todos los Grupos Parlamentarios incluido el PP. También con los que han anticipado que sean cuales fueran los presupuestos votarán en contra como es el caso de CiU. Con este Grupo entiendo que hay que mantener la oferta hasta el último día. No debemos permitir que se desentiendan del futuro del país, en una situación en la que con el esfuerzo de todos pudiera iniciarse la recuperación económica, sin que tenga para CiU, al menos, un coste de responsabilidad sobre los diferentes escenarios de futuro.
El Grupo Socialista creo que debe así mismo mantener que un posible desacuerdo presupuestario no aboca inexorablemente a elecciones anticipadas. Cabe otra posibilidad que es la prórroga presupuestaria con ajustes posteriores para cumplir nuestros compromisos de reducción del déficit público.
Cuando todo se confunde.
Posteado por Benegas en : Siglo , comentarios cerradosCreo que el Tribunal Constitucional debería ser un órgano eminentemente político, integrado por juristas, pero político, porque su función primordial es interpretar textos políticos, como es por esencia la Constitución, y las leyes que emanan del poder legislativo. Fíjese el lector lo fácil que habría sido zanjar el problema creado en torno “a la nación catalana”, señalando que los propios catalanes en el artículo 1º del Estatuto abordan el problema y lo resuelven al haber acordado una redacción del siguiente tenor: “Cataluña como nacionalidad ejerce su autogobierno constituida en Comunidad Autónoma de acuerdo con la Constitución y con el presente Estatuto que es su norma institucional básica”. Esta redacción fue pactada por los partidos catalanes. Es un texto meridiano y perfectamente constitucional. El problema estaba resuelto simplemente con señalar la prevalencia del articulado sobre el preámbulo. Y ni siquiera hubiera sido necesario mencionar esto último por ser una obviedad. Un Tribunal político habría reafirmado el artículo primero del Estatuto como norma de aplicación sin más disquisiciones.
Se equivocan cuando en relación con la bilateralidad, la sentencia confunde Gobierno con Estado. Desde que en el primer Estatuto, el de Gernika, se instituyó la formación de una Comisión Mixta integrada por igual número de representantes del Gobierno vasco y del Gobierno del Estado para las transferencias de las competencias estatuarias, esta fórmula fue trasladada a todos los demás estatutos de autonomía. Se establece una relación bilateral paritaria entre los gobiernos. Por tanto es una equivocación señalar que “la relación de la Generalitat y el Estado central no cabe entenderla como de igualdad. El segundo siempre ostenta una relación de superioridad respecto de las autonomías”. Esto es rigurosamente falso en la principal relación bilateral que se da entre CCAA y Gobierno central, puesto que las Comisiones – Mixtas de transferencias son paritarias y sólo pueden tomar decisiones por acuerdo entre las partes. No existe ninguna superioridad para imponer nada, exactamente igual que en la Comisión Mixta Generalitat – Gobierno del Estado para determinar la financiación, cuyo acuerdo definitivo debe ajustarse a los criterios de la LOFCA.
El Gobierno de la Nación sí tiene una capacidad sancionadora reconocida en el art. 155 en el supuesto de que una Comunidad autónoma actuare de forma que atente gravemente al interés general de España. Pero esto es una potestad conminatoria y sancionadora que nada tiene que ver con las relaciones bilaterales previstas en nuestro sistema autonómico.
Impera el cortoplacismo irreflexivo cuando se convoca una manifestación sin ni siquiera conocer el texto íntegro de la sentencia. Continúa la confusión cuando se afirma que el Tribunal Constitucional “ha herido y ofendido al pueblo de Cataluña innecesariamente”. Las sentencias ni hieren ni ofenden, o son justas o son injustas, ajustadas a derecho o no. No se pueden valorar por los poderes públicos en función de algo tan subjetivo como son los sentimientos. Y menos haciendo una interpretación colectiva de los sentimientos de un pueblo, porque éstos son plurales, no son unívocos, y los votantes del PP o de Ciutadans también forman parte del pueblo catalán, lo mismo que otros ciudadanos que sin pertenecer a estas opciones políticas no se han sentido heridos u ofendidos. La confusión continúa cuando se califica la sentencia como una agresión de España a Cataluña. El Tribunal Constitucional es una institución del Estado, pero no es España. España como tal, y los españoles como sujetos individuales, no hemos agredido a nadie. Podemos tener nuestra opinión pero no somos agresores. Todas estas confusiones no provienen de errores en la expresión de lo que se quiere decir. Por el contrario tienen un objetivo muy meditado, enturbiar las relaciones entre Cataluña y el resto del Estado, para después argumentar a favor de sentimientos y opciones independentistas. El último desbarro es la queja consistente en que la sentencia se haya hecho pública el día anterior a la manifestación. Lo último ya seria que el T.C. tuviera presente el calendario de manifestaciones para saber qué días son hábiles para hacer públicas sus resoluciones.
Por último sigo pensando que el texto, pregunta o cuestión que se somete a un referéndum no puede ser cambiado, o modificado después de celebrado éste, porque sencillamente es un fraude. Lo que el pueblo vota en referéndum, si se aprueba tiene que ir a misa. Quedan tres Estatutos cuya reforma requiere de referéndum de ratificación, el vasco, el gallego y el canario. Los tres pueden tener sus complicaciones. Reflexiónese sobre la posibilidad de recuperar el recurso previo de inconstitucionalidad, tasado y con plazos breves para el Tribunal, para evitar lo que ha pasado con el Estatuto de Cataluña.
Ajuste y recuperación económica.
Posteado por Benegas en : Siglo , comentarios cerradosLa crisis financiera global obligó a los países más afectados a responder con medidas de rescate ante la amenaza de la quiebra del sistema bancario y con medidas de impulso fiscal, de estímulo de la demanda interna, de protección de determinados sectores industriales y de incremento en el gasto de protección al desempleo para paliar los efectos de la crisis. Como consecuencia de estas medidas consideradas como necesarias, se ha incrementado el déficit público y el endeudamiento de los países más afectados por la recesión.
Una vez salvado el crack financiero mundial por la Política, por los gobiernos y con dinero público, volvemos a una situación en la que los “mercados” y los flujos financieros especulativos vuelven a convertir a la política, a los gobiernos legítimos, a sus salvadores, en una especie de peleles que viven en un sobresalto continuo, obligados a improvisar medidas de urgencia, para que los nuevos poderes mundiales financieros y especulativos no se lleven por delante a sus respectivos países. Los causantes del desastre han sido salvados por los poderes públicos, con dinero público, y ahora pretenden campar otra vez a sus anchas, situando a la política como un poder a la deriva, que reacciona adoptando medidas generadas por el miedo, que no digo que no sea real, a que los mercados te avoquen a un averno económico.
A mi entender lo que era una crisis económica global, se está convirtiendo en una crisis europea. No es un desatino pensar que los ataques a países europeos concretos son instrumentales porque lo que se pretende poner en cuestión es la zona euro, la unión monetaria europea. La tesis se sustenta en el razonamiento de que una moneda común no es viable entre países muy desiguales económicamente, que no tienen una política fiscal coordinada y carecen de un gobierno económico común. La ampliación a veintisiete ha agudizado estas carencias. El ataque del capitalismo de Casino, como lo ha definido Felipe González, puede pretender poner en cuestión la unión monetaria europea.
La respuesta europea a la actual situación es cuando menos muy discutible porque es unidireccional, todo se centra en la reducción del gasto público y el cumplimiento del plan de estabilidad en el 2013. Desde mi punto de vista es imposible, por ejemplo, que Grecia cumpla el plan de ajuste a que ha sido sometida. Tendrá un coste social insoportable.
En la reunión del G-20 en Toronto se planteó la necesidad de adoptar medidas que regulen los mercados financieros, diluyéndose la decisión con el argumento de que la crisis tiene peculiaridades nacionales, y lo que es bueno para unos puede no serlo para todos. Recurriendo nuevamente a la autoridad de Felipe González, éste ha afirmado con contundencia que o se adoptan medidas urgentes en este sentido, o la segunda crisis sistémica se esta incubando ya.
La exigencia de una drástica reducción del déficit público y por ende de la deuda y los necesarios recortes presupuestarios en el gasto planteados en la Unión Europea, que ha suscitado algún comentario americano irónico sobre si nos estamos volviendo masoquistas, van a retrasar la recuperación económica, sobre todo en los países con un sector exportador débil como el nuestro. Alemania está imponiendo sus criterios de ajuste duro a los demás porque la fortaleza de sus exportaciones le va a permitir iniciar la recuperación a pesar de las medidas de contracción.
Retardar el crecimiento económico supone añadir más dificultades a la reducción del déficit y de la deuda pública. Sin crecimiento económico no se va a reducir el altísimo gasto en el pago del desempleo ni se incrementarán los ingresos del Estado, ni se animará el consenso interno.
Estando todos los países en general agobiados por las medidas para reducir el déficit y la deuda pública, no acabo de entender porqué nadie, ningún país, plantea la necesidad de flexibilizar el plazo para cumplir el pacto de estabilidad alargándolo hasta 2014 – 15, situando el objetivo de 2013, por ejemplo, en un 6%, y el de 2014 – 15 en el añorado 3%. Sería algo más sensato para combinar los ajustes necesarios con la recuperación económica como ha planteado Rodríguez Zapatero en Toronto. Se trataría de flexibilizar los tiempos, no los objetivos.
El mundo al revés. 24 Mayo 2010
Posteado por Benegas en : Siglo , comentarios cerradosLos mercados financieros y las estructuras bancarias espurias y especulativas han generado una de las mayores crisis económicas hasta ahora conocidas. Los países afectados han tenido que recurrir al endeudamiento para evitar el desplome total de sus economías y a la adopción de medidas de impulso para tratar de salir de la recesión. En general el aumento del déficit público no ha sido fruto de una desordenada gestión económica sino consecuencia de las medidas que ha habido que adoptar para paliar la gravedad de la crisis. A continuación los llamados “mercados” y los flujos especulativos, que tienen buena culpa de lo que ha ocurrido comienzan a castigar a los países que se han endeudado para salvarse de una bancarrota. Primero crearon el problema y cuando se adoptan las medidas para resolverlo se produce el castigo precisamente por haberlas acordado. Estamos sufriendo los efectos de un capitalismo que ha vuelto a ser salvaje y la respuesta de los organismos internacionales está siendo exclusivamente de corrección de los desequilibrios presupuestarios mediante una drástica reducción del gasto. Una respuesta tan unidireccional puede tener un efecto negativo para las economías menos fuertes que en el momento en que vislumbran una mínima recuperación, todavía necesitada de medidas de impulso, se ven abocadas a adoptar políticas restrictivas que pueden acabar con el incipiente crecimiento y generar más paro y más desequilibrios sociales. Vivimos en un mundo al revés. El sentido común indica que cuando unos pocos pueden desestabilizar las economías nacionales y sumirlas en un averno sin esperanza es evidente que algo no funciona.
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Los que en las actuales circunstancias plantean una salida de la crisis bajando los impuestos y reduciendo al mismo tiempo el déficit, también viven en un mundo al revés.
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Ha nacido un nuevo partido de los trabajadores en España: El Partido Popular. La clase obrera española está de suerte.
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Lo que no han conseguido ni USA ni la Unión Europea utilizando la diplomacia amenazante, la que consiste en haz esto o te sanciono, lo ha logrado la diplomacia de la razón desplegada por el Presidente de Turquía, Tayyip Erdogan y el de Brasil, Lula da Silva, en relación con la amenaza nuclear iraní. Si el acuerdo recientemente alcanzado funciona, habrá que tomar buena nota del camino y del papel que están desempeñando los países emergentes en la resolución de conflictos internacionales.
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¿Por qué extraña razón el Tribunal Supremo hace más caso a la acusación particular de Falange Española y de la Jons o la de la asociación Manos Limpias contra el Juez Garzón que al Fiscal del Estado que ha solicitado con reiteración el archivo de la causa?
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Los que más han hablado a lo largo de los siglos de castidad resulta que tienen la pederastia extendida por conventos y colegios como si se tratara de una metástasis. Los santos también pecan.
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Según la doctrina Evo Morales el pollo desarrolla la homosexualidad, y lo peor es que el pobre animal sigue sin ser consciente de sus enormes potencialidades. El refranero español ya menciona las plumas, cuando se refiere a los pollos de enero “que pocos van al gallinero; y los que van al gallinero cada pluma cuesta un dinero”.
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Termino recordando la canción de Paco Ibáñez: Érase una vez / un lobito bueno / al que maltrataban / todos los corderos / Y había también / un príncipe malo / una bruja hermosa / y un pirata honrado / Todas estas cosas / había una vez / cuando yo soñaba / un mundo al revés.
Cataluña, ¿Nación?
Posteado por Benegas en : Siglo , comentarios cerradosLos Estatutos de Autonomía surgen y son fruto de un doble pacto, primero en el ámbito parlamentario autonómico, y después entre una representación de éstos y la Comisión Constitucional del Congreso de los diputados. El procedimiento exige, por lo tanto, un doble consenso político que para alcanzarlo, en ocasiones, da lugar a múltiples negociaciones y en su consecuencia a textos alambicados y redacciones sinuosas, cuando no ambiguas, que es preciso leer e interpretar con detenimiento. El Estatuto de Cataluña es un buen ejemplo de ello. Como vocal de la Comisión Constitucional puedo dar fe de que en las largas negociaciones se manejaron diferentes fórmulas hasta llegar al texto actual sobre el que el Tribunal Constitucional, después de cuatro años, todavía no ha sido capaz de emitir un juicio.
A lo largo de este tiempo he detectado que muchas de las opiniones que se vierten contra el Estatuto de Cataluña se emiten tomando como base el texto proveniente de aquel Parlamento, no el que fue aprobado definitivamente por las Cortes con sus consiguientes modificaciones. Desde mi punto de vista, dos de las cuestiones más controvertidas, la referida a la categoría de nación de Cataluña y la cuestión sobre las relaciones bilaterales con el Estado tienen un adecuado encaje en la Constitución española.
El Estatuto hace una referencia en el preámbulo a la nación catalana pero en el articulado la define como Comunidad Autónoma o nacionalidad. Esta es la realidad incuestionable si se pretende hacer un análisis riguroso del texto. Mucho se habla del preámbulo del Estatuto sin citar su redacción literal, que recuerdo es la siguiente: “El Parlamento de Cataluña, recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña, ha definido de forma ampliamente mayoritaria a Cataluña como nación. La Constitución española, en su artículo segundo, reconoce la realidad nacional de Cataluña como nacionalidad”. Parece obvio que la primera parte del texto es descriptiva, hace referencia a algo que sucedió en el Parlamento de Cataluña y no es definitoria sino referencial. Más adelante se entiende que el legislador resitúa el tema invocando el término Constitucional de “nacionalidad”
Por si el citado preámbulo pudiera ofrecer alguna duda el texto del Estatuto, en su artículo primero, es meridianamente claro: “Cataluña como nacionalidad ejerce su autogobierno constituida en Comunidad Autónoma de acuerdo con la Constitución y con el presente Estatuto que es su norma institucional básica”. A tenor de la literalidad de esta redacción no pueden caber dudas. Se define a Cataluña como nacionalidad y el ente que surge como titular de los derechos de autogobierno es una Comunidad Autónoma. Lo cual es radicalmente Constitucional. Bien es verdad que en el artículo octavo se utiliza la expresión “símbolos nacionales” pero el legislador en el mismo artículo reitera que Cataluña es una nacionalidad. “Cataluña definida como nacionalidad en el artículo primero, tiene como símbolos nacionales la bandera, la fiesta y el himno.” Estos son los equilibrios a los que hacía referencia al inicio de este artículo.
La llamada “bilateralidad”, desde mi punto de vista, es imperfecta, está condicionada y no es plena. En efecto en el artículo 3.1 se establece que “Las relaciones de la Generalitat con el Estado se fundamentan en el principio de la lealtad institucional mutua y se rigen por el principio general según el cual la Generalitat es Estado, por el principio de autonomía, por el de bilateralidad y también por el de multilateralidad ”. Ahí queda eso. Este es otro buen ejemplo de redacción ambivalente como consecuencia del pacto político.
La cuestión sobre la que más se ha insistido en relación con la bilateralidad viene referida al sistema de financiación que según el Estatuto se debe actualizar quinquenalmente entre el Estado y la Generalitat según dispone el artículo 208 debiendo ésta ser aprobada por la Comisión – Mixta de Asuntos Económicos Generalitat – Estado. Parecería según esta redacción que el sistema es bilateral pero con anterioridad a este texto el artículo 201 establece que “Las relaciones de orden tributario y financiero entre el Estado y la Generalitat se regulan por la Constitución, el presente Estatuto y la Ley orgánica prevista en el apartado tercero del artículo 157 de la Constitución”, que es la LOFCA (Ley orgánica de financiación de las Comunidades Autónomas). Luego puede interpretarse sin dificultades que la LOCFA rige también para Cataluña y lo que es inicialmente bilateral tiene una conclusión multilateral en el Consejo de Política Fiscal y Finanzas integrado por todas las Comunidades Autónomas. Por lo tanto el argumento de inconstitucionalidad que se trata de asentar sobre una hipotética relación bilateral entre “El Estado y la Nación Catalana” , no es cierto ni riguroso, ni en lo que se refiere a la nación catalana ni el que pretende entender que el Estatuto consagra un bilateralismo entendido como partes soberanas que pactan entre sí.