Saltar a navegaci髇

驴Recuperaci贸n sin creaci贸n de empleo?. 9 Marzo 2010

Posteado por Benegas en : Siglo , comentarios cerrados

Dada las caracter铆sticas de la crisis que estamos padeciendo el escenario m谩s probable es que salgamos de los crecimientos negativos e iniciemos la recuperaci贸n sin que 茅sta tenga efectos inmediatos sobre el empleo, incluso que la destrucci贸n de puestos de trabajo, desde luego a un ritmo mucho m谩s moderado que en meses anteriores, se prolongue alg煤n tiempo.

En el caso espa帽ol este es el escenario m谩s probable porque se va a producir la recuperaci贸n econ贸mica sin que el nuevo modelo econ贸mico que reduzca el peso de la construcci贸n en nuestro crecimiento, impulsa el desarrollo de sectores de innovaci贸n tecnol贸gica,聽 capital humano mejor formado, e iniciativas en otros 谩mbitos que aumenten nuestra competitividad, haya tenido tiempo para implantarse. Si cerca de mill贸n y medio de personas en paro provienen del sector de la construcci贸n es muy dif铆cil, en las actuales circunstancias, que puedan ser derivados a trabajos en otros sectores por mecanismos exclusivamente del mercado. Adem谩s, es probable que en el sector industrial contin煤en los ajustes de plantilla para reducir los costes de 聽producci贸n.

Es cierto que crecer econ贸micamente es condici贸n necesaria para crear empleo. Pero tambi茅n es verdad que no todo crecimiento crea empleo 鈥淪i creces el trabajo llegar谩鈥 esta es la idea imperante contestada de alg煤n modo por Paul Krugman cuando se帽ala que 鈥渞ealmente no tenemos una pol铆tica laboral: tenemos una pol铆tica del PIB. La teor铆a聽 es que estimulando el gasto general podemos hacer que el PIB crezca m谩s deprisa, y eso inducir谩 a las empresas a dejar de despedir trabajadores y a volver a contratarlos. La alternativa ser铆an unas pol铆ticas que abordasen el problema del paro de forma m谩s directa鈥.

Ha llamado la atenci贸n el hecho de que Alemania con una ca铆da de hasta el 6% de su crecimiento haya tenido menor destrucci贸n de empleo que otros pa铆ses. Este dato no le es ajeno a Krugman que es partidario de 鈥渦nas pol铆ticas que apoyen el empleo en el sector privado. Dichas pol铆ticas podr铆an ir desde normas laborales que disuadan de despedir a gente hasta incentivos econ贸micos para las empresas que contraten trabajadores o bien reduzcan la jornada para evitar despidos鈥 Es lo que los alemanes han hecho dice聽 Krugman a trav茅s de un plan de trabajo de horario reducido que ofrece subvenciones a las empresas que reduzcan la jornada de los trabajadores en lugar de despedir. El gobierno espa帽ol ha anunciado que va a plantear esta posibilidad en el curso de las conversaciones con empresarios y sindicatos.

Sarkozy en Francia est谩 proponiendo un plan para los j贸venes menores de 25 a帽os afectados por la crisis. No es generalista sino que atiende circunstancias concretas. J贸venes que han trabajado dos a帽os con contratos temporales que no han sido renovados. J贸venes que habiendo trabajado dos a帽os, est谩n en paro y quieren completar su formaci贸n. En definitiva est谩s propuestas lo que pretenden es mantener a la gente en el circuito laboral o en 聽el de la formaci贸n antes de que est茅n聽 inactivos engrosando las cifras del desempleo. El dinero que necesitan estas pol铆ticas, incluida la de subvencionar la disminuci贸n del horario, lo compensa el Estado, al no tener que pagar el desempleo a las personas afectadas en el caso de que no se adoptaran.

Si en Espa帽a vamos a acabar destinando cerca de 40 millones para el pago del desempleo y su ampliaci贸n, imaginen los programas y proyectos que se podr铆an subvenir s贸lo con una parte de esta cantidad. Adem谩s, el que en una sociedad como la espa帽ola con el nivel de desempleo que tenemos haya determinados puestos de trabajo que no se cubren, s贸lo se puede explicar por el hecho de que la gente entre聽 cobrar聽 el desempleo o聽 aceptar un trabajo de los que no son muy gratos por un salario equivalente 聽opta por la primera alternativa.

Nuestro gobierno ha adoptados programas y medidas que han impedido m谩s destrucci贸n del empleo, como las ayudas al sector del autom贸vil, o lo han creado como el Plan E que por cierto termina en diciembre. Creo que hay que seguir en esta l铆nea, 聽驴por qu茅 no un plan para los j贸venes como en Francia? 驴por qu茅 no pensar medidas que ayuden a la venta de las ochocientas mil viviendas terminadas pero no vendidas que, entre otras cosas, impiden la reanimaci贸n del sector de la construcci贸n que redimensionado es necesario en Espa帽a para crear empleo? Lo mismo que se ha hecho con el sector del autom贸vil cabr铆a hacerlo adoptando algunas medidas de choque para reanimar el 聽sector de la construcci贸n, por ejemplo con la suspensi贸n del IVA durante seis meses en la compra de inmuebles como ha hecho Brown en Gran Breta帽a.

Pesimismo en torno a Oriente Pr贸ximo.

Posteado por Benegas en : Siglo , comentarios cerrados

Recientemente he formado parte de una delegaci贸n de la Comisi贸n de Exteriores del Congreso de los Diputados que ha visitado Israel y Palestina manteniendo entrevistas con relevantes autoridades de ambas partes. La vuelta a Madrid estuvo marcada por una impresi贸n pesimista sobre la situaci贸n actual. Es imposible que israelitas y palestinos logren un acuerdo de paz por s铆 mismos si la Comunidad Internacional no ejerce una presi贸n muy fuerte, sin vacilaciones, con un 聽m茅todo claro y un proyecto definido sobre las bases en las que fundamentar la paz en la regi贸n.

La impresi贸n percibida es que las autoridades israelitas no est谩n聽 especialmente聽 preocupadas por el problema Palestino. Desde la fundaci贸n del Estado de Israel sus gobernantes, no importa su signo pol铆tico, viven obsesionados, sin que les falte raz贸n, por su seguridad y supervivencia. Hoy su principal problema e inquietud proviene de Ir谩n que ha preconizado p煤blicamente la destrucci贸n del Estado jud铆o, y que pudiera lograr la fabricaci贸n de armamento nuclear. Siendo esta circunstancia muy determinante de las preocupaciones israelitas, no lo es menos la creciente injerencia e influencia iran铆 en Hezbol谩 y Hamas a partir del suministro de armamento y financiaci贸n econ贸mica muy significativa. Este extremo es ampliamente confirmado por los dirigentes de Al Fatah hasta el punto de聽 asegurar que cada vez que se producen pasos importantes para la reconciliaci贸n palestina 茅stos son interferidos negativamente por Ir谩n.

A esta influencia atribuyen que en 煤ltima instancia Hamas no suscribiera el documento elaborado por la mediaci贸n egipcia para la reconciliaci贸n nacional palestina. Ir谩n trata de impedir por todos los medios que Hamas de el paso hacia una f贸rmula de paz que implique la existencia de dos Estados y por consiguiente el reconocimiento expl铆cito del Estado de Israel. Esta situaci贸n 聽tiene como consecuencia inmediata聽 que cuando se habla de paz en la regi贸n los pol铆ticos israel铆es aduzcan como uno de los escollos聽 para avanzar en un di谩logo constructivo la divisi贸n del pueblo palestino y la representatividad limitada y debilitada de Al Fatah y de su principal l铆der, una vez 聽desaparecido Arafat, Mahmud 聽Abbas. Unos lo invocan como un dato objetivo de la realidad y otros, los que no quieren reconocer el derecho de un Estado para el pueblo palestino, lo utilizan para negar legitimidad 聽a esta aspiraci贸n y entorpecer cualquier aproximaci贸n en este sentido.

Es cierto que en medio de este panorama desalentador se ha producido un acontecimiento positivo. Netanyahu ha dado el paso, por primera vez, de reconocer que la soluci贸n puede pasar por el establecimiento de dos Estados independientes como f贸rmula de soluci贸n al conflicto. Todos los problemas que implica esta v铆a, delimitaci贸n de fronteras, asentamientos, derecho de retorno de los refugiados, desmilitarizaci贸n, etc., quedan en la indefinici贸n y constituyen problemas pendientes para que la f贸rmula cobre carta de naturaleza y pueda convertirse en una realidad. Ahora bien este cambio de posici贸n de Netanyahu , 驴es t谩ctico dilatorio o por el contrario obedece a un convencimiento s贸lido y sincero sobre una f贸rmula que propicie un camino hacia la paz definitiva? La duda surge cuando esta declaraci贸n es acompa帽ada de una intensificaci贸n sin precedentes de nuevos asentamientos en los territorios ocupados. En opini贸n del primer ministro palestino este incremento puede convertir en inviable el planteamiento de dos Estados independientes.

En el 谩mbito palestino la desmoralizaci贸n y la desesperanza es un sentimiento generalizado lo mismo que la advertencia, para quien quiera o铆rles relativa a que una situaci贸n como la actual s贸lo beneficia a Hamas y puede ser聽 caldo de cultivo de nuevos brotes de violencia.聽 Desde los acuerdos de Oslo, 鈥渓os moderados鈥澛 no han podido ofrecer a sus ciudadanos resultados pr谩cticos positivos y tangibles. Varias son las causas que a partir de esta situaci贸n de 谩nimo han 聽llevado a Mahmud Abbas, a anunciar que no se presentar谩 a la reelecci贸n. El cambio de posici贸n de USA en relaci贸n con la detenci贸n total del desarrollo de nuevos asentamientos situado en la hoja de ruta por la administraci贸n Obama como condici贸n previa. Hillary Clinton ha cambiado la posici贸n anunciando que no situar谩 la detenci贸n de los asentamientos como condici贸n imprescindible para reanudar con garant铆as las conversaciones entre las partes. El mediador George Mitchell ha transmitido a las autoridades palestinas que le ha sido imposible conseguir de Israel la paralizaci贸n de los asentamientos. Este mensaje es interpretado por las autoridades palestinas como una falta de voluntad por parte de USA ante el gobierno israel铆 y un refuerzo de la autonom铆a jud铆a para implicarse en relaci贸n con su alidado americano. USA no termina de dejar de ser un aliado de una parte un vez de convertirse en 谩rbitro activo del conflicto. Para los palestinos las esperanzas depositadas en Obama comienzan a esfumarse. Insisten una y otra vez en que no pueden iniciar un di谩logo en un escenario en que se est谩 produciendo un incremento inusitado de los asentamientos. 鈥淪er铆a 鈥 comentan 鈥 un suicidio para cualquier l铆der 谩rabe que lo intentara en estas condiciones鈥.

La otra causa de la desmoralizaci贸n de los palestinos pragm谩ticos es Hamas, su radicalizaci贸n, y su creciente poder armament铆stico y financiero en virtud de la injerencia 聽intensa de Ir谩n en el Oriente pr贸ximo. Como se ha mencionado Hamas no ha firmado el documento egipcio sobre las bases de la reconciliaci贸n palestina. Ante la convocatoria de elecciones para el pr贸ximo febrero hecho por el Presidente Abbas ha anunciado que no participar谩 en las elecciones. Como consecuencia de este anuncio la realidad es que Al Fatah considera de manera negativa la celebraci贸n de elecciones en una parte del territorio y no en Gaza. Entienden que ser铆a la consumaci贸n de dos gobiernos palestinos de facto. Prefieren que no haya elecciones, lo cual refuerza聽 el poder de Hamas que puede condicionar las decisiones de la Autoridad Palestina hasta el punto de boicotear unas elecciones. 聽La expansi贸n de los asentamientos, la 鈥渢raici贸n de Obama鈥, y la actitud radical de Hamas es lo que ha inducido 聽a Abbas a anunciar, a pesar de las presiones recibidas en contra, incluido Sim贸n Peres, que no se presentar谩 a la reelecci贸n. De consumarse esta decisi贸n significar铆a una crisis de liderazgo de la causa palestina y la consolidaci贸n de la teor铆a israel铆 de que no tienen interlocutor v谩lido para abordar un proceso de paz.

Esta es la situaci贸n que va a tener que afrontar la Presidencia espa帽ola de la Uni贸n Europea que por otra parte ha situado el impulso del proceso de paz en el Oriente pr贸ximo como una de sus prioridades. La papeleta no es f谩cil. Creo que el primer objetivo de la presidencia espa帽ola ser铆a desbloquear la situaci贸n actual para lo cual se requiere la definici贸n de una metodolog铆a clara para afrontar el proceso de di谩logo. Sabemos que en una negociaci贸n de estas caracter铆sticas la metodolog铆a afecta a los problemas de fondo. Me atrevo a mencionar algunas cuestiones, empezando por los interlocutores, distinguiendo 聽entre聽 los directos, los de influencia decisiva, y los necesarios en una soluci贸n final. Los directos son obvios, Israel y Palestina, los de influencia decisiva los integran el cuarteto, es decir, 聽USA, Europa, Rusia y Naciones Unidas, y los necesarios en una soluci贸n final ser铆an, entre otros, Siria, Egipto, 聽el L铆bano, Turqu铆a e Ir谩n.聽 Es imposible desde mi punto de vista que las partes 聽directamente afectadas puedan por s铆 mismas llegar a un acuerdo. Habr铆a que operar en estos tres 谩mbitos por c铆rculos conc茅ntricos complementarios. Un 煤ltimo comentario sobre este tema, USA deber铆a estar sometida a acuerdos colegiados del cuarteto. Segunda cuesti贸n metodolog铆a , 驴se admiten o no cuestiones previas?. Se puede aceptar que no existan pero 聽en el bien entendido que la primera fase de la negociaci贸n tiene un primer punto que es la detenci贸n por parte de Israel聽 de los asentamientos en los territorios ocupados y la decisi贸n no puede ser otra que la paralizaci贸n de los mismos. Es decir no es condici贸n previa, pero s铆 necesaria en el momento del inicio del di谩logo. Tercera cuesti贸n la agenda de los temas a tratar debe establecerse tomando como punto de partida que la soluci贸n pasa por el establecimiento de dos Estados independientes. Aceptado este planteamiento queda un listado muy amplio de problemas聽 por resolver. Quiero聽 insistir en que el primer acuerdo debe ser sobre una metodolog铆a聽 clara que permita el inicio del di谩logo y las pautas a seguir. Si lo consiguiera la Presidencia espa帽ola, que tiene buenas condiciones para ello, ser铆a un paso muy importante para comenzar a poder hablar de una 聽paz posible en Oriente pr贸ximo.

Herejes

Posteado por Benegas en : Siglo , comentarios cerrados

Soy agn贸stico a mi pesar y a ello contribuye con tenacidad diaria una jerarqu铆a eclesi谩stica que padece un profundo anquilosamiento desde el que se permiten afirmaciones graves sin ning煤n tipo de pudor y m谩xima tranquilidad y todo bajo el amparo del paraguas celeste que supone hablar en nombre de Cristo, de Jes煤s o de Dios. Tiene uno la impresi贸n de que el sacrificio de la crucifixi贸n ha servido de poco para el aparato eclesial espa帽ol. Lo que ocurre en la Iglesia Cat贸lica espa帽ola no tiene parang贸n en el mundo civilizado. Nadie ha llegado tan lejos. Ha supuesto 聽una losa permanente en la historia de Espa帽a la presencia de una jerarqu铆a eclesial tan recalcitrante y lo m谩s grave es que no se han contagiado ni un 谩pice de la modernizaci贸n y democratizaci贸n de Espa帽a. Esta situaci贸n choca con nuestra otra realidad, el pa铆s聽 que m谩s misioneros y misioneras aportamos para atender problemas en los pa铆ses m谩s pobres, conflictivos y menos desarrollados del mundo y que聽 con su dedicaci贸n y abnegaci贸n merecen el m谩ximo respeto. Significan el 煤nico aire puro que se respira en una Iglesia anclada todav铆a en la Edad Media. No puede entenderse de otra manera la acusaci贸n de 鈥渟er c贸mplices de asesinato鈥 para aquellos diputados que apoyen la Ley de Interrupci贸n voluntaria del embarazo, actualmente en discusi贸n en las Cortes. Otros Obispos nos llamaron 聽herejes, y la Conferencia Episcopal ha concluido en un documento oficial se帽alando que 鈥渜uien apoye, vote, o promueva esa Ley, est谩 en pecado mortal p煤blico y no puede ser admitido a la sagrada comuni贸n. Quitar la vida a un ser humano es contradictorio con la fe cat贸lica, quienes contribuyan en ello est谩n en la herej铆a y, por tanto, excomulgados鈥. Luego matizan y dice que estar谩n聽 鈥渆n una situaci贸n objetiva de pecado y no podr谩n comulgar鈥 驴Pero qu茅 Iglesia es esta? Entiendo que est茅n en contra del aborto (mejor interrupci贸n voluntaria de embarazo) y se dirijan a sus seguidores para que no lo practiquen. Pero de ah铆 a calificar de herejes a los representantes democr谩ticos del pueblo que libremente optan por una decisi贸n en el parlamento, 聽nos retrotrae a la Edad Media, es un injerencia inadmisible de la Iglesia en el funcionamiento democr谩tico, y demos gracias el Se帽or porque no existe la Inquisici贸n y no disponen del instrumento adecuado y necesario para que sus se帽or铆as acaben en la hoguera.

No puedo entender como los cat贸licos espa帽oles pueden permanecer silenciosos ante tantos desprop贸sitos de sus dirigentes. Comprendo que la Santa Madre Iglesia es una de las Instituciones m谩s antidemocr谩ticas en su funcionamiento interno de las que tienen actividades p煤blicas聽 en nuestra sociedad y que no existen cauces establecidos para聽 plantear discrepancias, que supongo que, en caso de producirse, sufrir铆an la misma descalificaci贸n que han merecido los representantes de la voluntad popular. A pesar de esta circunstancia no puedo entender el que no exista una corriente discrepante que abogue por una Iglesia democr谩tica, moderna, que ponga un valor los fundamentos del 聽humanismo cristiano, 聽desprestigiado hoy, 聽como sucedi贸 en 茅pocas pasadas, por jerarqu铆as que a帽oran las 茅pocas de 聽la primac铆a del poder eclesi谩stico sobre el pol铆tico.

La 煤nica manera de que la Iglesia entienda en qu茅 consiste en una democracia la autonom铆a del poder pol铆tico democr谩tico es suprimiendo la casilla de su financiaci贸n en el impreso de la declaraci贸n聽 del impuesto sobre la renta de las personas f铆sicas, dando聽 paso a la separaci贸n econ贸mica definitiva entre el Estado y la Iglesia. Modelo franc茅s por ejemplo. Mantener un sistema 聽por el que contribuye a la financiaci贸n de una Instituci贸n, en este caso de car谩cter religioso, puede ser tachado de 鈥渃贸mplice de asesinato鈥, de herej铆a y no s茅 qu茅 m谩s cosas no es muy sostenible desde la dignidad del Estado. O los 谩mbitos de competencia quedan claros y la soberan铆a popular queda protegida de tales ataques inadmisibles en una democracia o los papeles entre Iglesia y Estado vuelven a estar confundidos. No se invoque la libertad de expresi贸n porque la acusaci贸n de 聽complicidad de asesinato no聽 entra dentro de este 谩mbito sino en el de la imputaci贸n de un delito. La Iglesia puede decir lo que quiera cuando se dirija a sus fieles, pero no cuando lo hace en relaci贸n con los poderes p煤blicos democr谩ticos elegidos por el pueblo.

***

Una nueva constataci贸n de que la Iglesia vive al margen de la realidad social espa帽ola la aporta los datos del sondeo del gobierno hecho p煤blico por la Cadena SER

El 80% de los espa帽oles cree que la ley debe considerar el aborto como un derecho de las mujeres y el 87% respalda la necesidad de una nueva ley del aborto que ofrezca m谩s seguridad jur铆dica a las mujeres y a los profesionales. Ocho de cada diez se declara a favor del derecho libre de la mujer a decidir en las primeras semanas de gestaci贸n. El respaldo incluye a los votantes del PP e incluso a los cat贸licos. El 64% de los que votaron a Rajoy y el 63% de los que dicen ir a misa se muestran favorables al derecho al aborto de las mujeres. Esta es nuestra realidad social.

Las democracias irreflexivas 3 Noviembre 2009

Posteado por Benegas en : Siglo , comentarios cerrados

Las democracias irreflexivas

En las sociedades modernas la aceleraci贸n sucesiva de acontecimientos de toda 铆ndole es un hecho incuestionable, lo mismo que la omnipresencia de los medios de comunicaci贸n en la vida habitual de los ciudadanos. Vivimos,por tanto, en sociedades aceleradas en las que lo medi谩tico tiene una gran preponderancia. No es muy usual encontrarse con an谩lisis pol铆ticos sobre la democracia y la pol铆tica, profundos e innovadores. La revista vasca 鈥淐uadernos de Alzate鈥 publica en su n煤mero 40 un espl茅ndido ensayo del abogado J.M. Ruiz Soroa sobre, 鈥渓as democracias aceleradas鈥, en el que analiza las consecuencias sociales y pol铆ticas de tal circunstancia.

La sucesi贸n vertiginosa de acontecimientos, ampliamente difundida por los medios de comunicaci贸n, desde mi punto de vista, origina uno de nuestros principales males pol铆ticos cual es el 鈥減rontismo en la respuesta鈥, la falta de razonamientos y de pedagog铆a pol铆tica. Al tener que ajustarse a los tiempos de los informativos se produce una peligrosa simplificaci贸n de los mensajes pol铆ticos. La consecuencia m谩s grave es la falta de reflexi贸n. La urgencia en las respuestas induce a los pol铆ticos a una improvisaci贸n permanente agobiados por la presi贸n de los medios de comunicaci贸n. Las negociaciones pol铆ticas, siempre necesarias, no se desarrollan con el necesario sosiego sino que habitualmente se realizana trav茅s de los medios de comunicaci贸n, lo que dificulta cualquier cesi贸n posterior necesaria para el pacto.

Soroa a lo largo del mencionado ensayo desbroza las consecuencias de la aceleraci贸n en la vida pol铆tica. La democracia acelerada conducea la inseguridad de los ciudadanos, el 鈥減resente es demasiado heterog茅neo y ca贸tico como para proporcionarles un equilibrio o una direcci贸n en sus ideas y emociones. La aceleraci贸n impide configurar un sentido amplio y estable a la propia vida de los ciudadanos y dibuja futuros cuando menos inciertos鈥.

Otra de las consecuencias que se帽ala Ruiz Soroa referidas a la pol铆tica es el imperio del 鈥減resentismo鈥 y el 鈥渃ortoplacismo鈥 de la acci贸n de los gobiernos / oposici贸n en los reg铆menes democr谩ticos actuales. Se produce una 鈥渞elaci贸n de tiempo corto鈥 de la pol铆tica de gobierno que conduce a respuestas fragmentadas, sectoriales, urgentes, que impiden el dise帽o de un proyecto de futuro estable que genere confianza y seguridad en los ciudadanos. Ruiz Soroa se帽ala que una de las consecuencias de lo anterior es la producci贸n de una 鈥渉iperlegislaci贸n incontinente y turbopropulsada鈥 precisamente por lo cual su vigencia o permanencia en el tiempo es limitad铆sima. Los pol铆ticos tienen tal c煤mulo de problemas que afrontar que se recurre a la legislaci贸n m煤ltiplepara transmitir capacidad de respuesta ante los problemas. Se produce tal inflaci贸n de leyes que resulta ya imposible determinar con precisi贸n cu谩l es el derecho vigente鈥.

A帽ade el autor que otro de los efectos que se producen en las democracias aceleradas es algo similar a 鈥渦na ilusoria democracia instant谩nea, en la que 鈥 el gobernante conoce en tiempo real la opini贸n p煤blica y se esfuerza desesperadamente por no contrariarla, (鈥) lo cual conduce a una forma de gobernaren que el pol铆tico siegue a lo que percibe como opini贸n del p煤blico, en lugar de intentar arrastrarla tras de s铆鈥. Es evidente que toda generalizaci贸n tiene sus excepciones. En los momentos actuales cabe se帽alar como ejemplos contrarios a lo se帽alado la reforma sanitaria propuesta por Obama en USA, o la subida de impuestos decidida por R. Zapatero para controlar el d茅ficit. En el pasado se puede citar la reconversi贸n industrial impulsada por Felipe Gonz谩lez.

Mucho se ha discutido sobre la ausencia de liderazgos pol铆ticos fuertes en el mundo en que vivimos en el nivel global y en el regional, por ejemplo, el europeo. Al menos esto era as铆 hasta la irrupci贸n de Barak Obama en la pol铆tica americana y su triunfo en las elecciones presidenciales. Y si descendemos a los 谩mbitos ideol贸gicos se produce el mismo fen贸meno, buen ejemplo de ello es la socialdemocracia europea. DesaparecidoOlof Palme, Kreisky, F. Mitterand, W. Brandt, y situado en segundo plano F. Gonz谩lez no han surgido en el 谩mbito del socialismo democr谩tico l铆deres con la personalidad de los mencionados.

Ruiz Soroa aborda este problema se帽alando que al margen del azar biol贸gico y de la circunstancia cultural que hace surgir o no grandes personalidades en cada momento, 鈥渓o que sucede es que el liderazgo se ha vuelto contradictorio con los requerimientos de una democracia acelerada: La pol铆tica reactiva, defensiva, seguidista de la opini贸n, temerosa del juicio del futuro, es todo lo contrario de una pol铆tica de liderazgo fuerte鈥. Entiendo que tambi茅n influye la complejidad de las sociedades modernas, la acumulaci贸n de m煤ltiples problemas y las urgencias, a veces justificadas pero otras no, para que los pol铆ticos encuentren una pronta soluci贸n a los mismos cuando no todo depende de los gobernantes nacionales en un mundo interdependiente. RuizSoroa sit煤a lo que antecede en una鈥渋magen de los pol铆ticos como bomberos que siempre llegan tarde y mal a los incendios generando una desconfianza hacia la clase pol铆tica, a lo que se percibe por amplios sectores sociales como incompetente y autista鈥.

Una de las consideraciones de Soroa que me parece m谩s interesante es la que hace referencia a que en las democracias aceleradas e irreflexivas se produce 鈥渓a fragmentaci贸n del espacio p煤blico鈥. Lo fundamenta en que la sociedad ha dejado de dividirse en grandes clases homog茅neas y se presenta cada vez m谩s como la suma de muchas minor铆as de afectados o perjudicados, de composici贸n fluida e inestable (鈥) cuyas voces y peticiones son lo que reciben los gobiernos en forma de demandas / temores inconexos y contradictorias imposibles de agrupar en un proyecto pol铆ticocom煤n鈥.Para Soroa esta fragmentaci贸n trae como consecuencia que los ejecutivos se conviertan en gobiernos reactivos 鈥渜ue van poniendo parches en conflictos puntuales sin tener tiempo para pararse a construir un modelo coherente de pol铆tica global. Es la desestructuraci贸n del espacio com煤n de la pol铆tica y su sustituci贸n por una lista de damnificados o protestantes a los que cuidar鈥.

Una de las maneras de paliar los males antedichos es creando foros institucionalizados de debate que escapen de la vor谩gine del d铆a a d铆a y puedan introducir la calma necesaria para alcanzar reflexiones y propuestas 煤tiles sobre el futuro. Sarkozy est谩 utilizando a dos ex primer ministros Michel Rocard y Alain Juppe para este tipo de trabajos con encomiendas expresas, por ejemplo, presidir juntos una comisi贸n que reflexione sobre las prioridades del endeudamiento p煤blico. Se trata de orientar la inversi贸n p煤blica hacia sectores estrat茅gicos que ser谩n rentables en el futuro.

En este sentido es de suma importancia, quiz谩 sea el proyecto clave de esta legislatura, el anuncio hecho por R. Zapatero de la Ley que pretende dise帽ar las bases de un nuevo modelo econ贸mico para Espa帽a porque saldr铆amos del cortoplacismo, ineludible dada las caracter铆sticas de la crisis que vivimos, para pasar a una reflexi贸n sobre el futuro de nuestro pa铆s. Recomendar铆a que este proyecto se discuta con calma, sin prisas, ampliando al m谩ximo la participaci贸n en las deliberaciones y buscando un gran acuerdo nacional.

Socialdemocracia y capitalismo.

Posteado por Benegas en : Siglo , comentarios cerrados

Socialdemocracia y capitalismo.

Paolo Flores D 麓Arcais ha publicado recientemente un art铆culo sobre 鈥渓a traici贸n de la socialdemocracia鈥 (El Pa铆s 25/10/09) que me sugiere algunos comentarios. En primer t茅rmino una puntualizaci贸n hist贸rica. Se帽ala el autor como introducci贸n a sus tesis que 鈥渓a socialdemocracia naci贸 como una alternativa al comunismo en la defensa de la igualdad contra el sistema de privilegios鈥. No fue as铆, el socialismo democr谩tico, aquel que centraba la emancipaci贸n del ser humano en la profundizaci贸n de la libertad, es muy anterior al triunfo del comunismo en Rusia en 1917, y a la fundaci贸n de la III Internacional. En general los partidos comunistas europeos nacieron de escisiones de los partidos socialistas. Ennuestro caso primero de una escisi贸n de las juventudes socialistas en 1919, y, en su segunda fase, en el Congreso del PSOE de 1920 en el que se debati贸 el informe de Fernando de los R铆os contrario al ingreso de partido en la Internacional Comunista. Conocido es el di谩logo entre nuestro dirigente con Lenin cuando le pregunta por la libertad y 茅ste le contesta: 鈥溌縧ibertad para qu茅?鈥 鈥渓ibertad para ser libres鈥, le responde Fernando. En el socialismo espa帽ol el concepto de libertad ha desempa帽ado siempre un papel central. Pablo Iglesias escrib铆a en El Socialista en abril de 1924 que 鈥渆l socialismo encarna en s铆 el esp铆ritu liberal m谩s puro y amplio. Cuando triunfe dar谩 a todos los seres humanos garant铆as de independencia y libertad que no han tenido jam谩s鈥

La crisis de la socialdemocracia la sit煤a Paolo Flores D 麓 Arcais en una tendencia de la izquierda democr谩tica a acomodarse a una mera gesti贸n del capitalismo, un poco menos salvaje que el de las opciones conservadoras, renunciando a 鈥渃ondicionar a trav茅s de las reformas la l贸gica del mercado, volvi茅ndola socialmente virtuosa y someti茅ndola a los imperativos de una constante redistribuci贸n del super谩vit tendente a la igualdad鈥. A帽ade el articulista, mencionando las pol铆ticas de Blair y Schr枚eder, la reflexi贸n 鈥 驴de qu茅 puede servir una izquierda que lleva a cabo pol铆ticas de derechas, si no a preparar el retorno del original? Creo que la gran confusi贸n de la socialdemocracia se produce cuando al abandonar el objetivo de 鈥渓a colectivizaci贸n de los medios de producci贸n鈥 se asume la econom铆a de mercado dando por sentado que la misma implica la aceptaci贸n del capitalismo. Se identifica mercado y capitalismo cuando son dos cosas diferentes. El mercado es un sistema de asignaci贸n de recursos y el capitalismo es una concepci贸n de las relaciones econ贸micas y de la vida de los seres humanos que tiene sus leyes, sus principios y sus valores o, mejor dicho, sus anti 鈥 valores. As铆 las cosas, la l铆nea divisoria entre derecha e izquierda se difumina.

Se acepta el mercado pero no se plantea el modelo de civilizaci贸n que se persigue situando los valores socialdem贸cratas como alternativos y 茅ticamente superiores a los del capitalismo. Musil defini贸 el capitalismo 鈥渃omo la organizaci贸n del ego铆smo鈥. Hoy al igual que ayer en otras circunstancias, estamos en disposici贸n de hacer un listado de los antivalores que desde el socialismo democr谩tico debemos combatir: El individualismo insolidario y ego铆sta, ajeno a los problemas de los dem谩s; el imperio de la ley del m谩s fuerte y el abandono a su suerte de los m谩s desfavorecidos; el objetivo del beneficio m谩ximo antepuesto a los problemas humanos; el 茅xito 鈥渟ocial鈥 y el dinero como elementos motivadores del ser individual; la desigualdad como criterio sobre el que el sistema construye y fundamenta su funcionamiento. los 鈥渆j茅rcitos de reserva鈥 producen la plusval铆a; cuando los nacionales se agotan o aumentan su cualificaci贸n, la b煤squeda se traslada fuera de sus fronteras; 聽聽聽聽聽聽聽 la renuncia expresa a cualquier sentimiento de justicia social; el objetivo de la producci贸n y optimaci贸n del beneficio a costa del deterioro de la naturaleza; la uniformalizaci贸n de las personas mediante la imposici贸n de h谩bitos 聽聽聽consumistas

Parece obvio que, frente a estos valores capitalistas, los de la igualdad, justicia, solidaridad, tolerancia, defensa del medio ambiente, lucha contra la exclusi贸n social, la marginaci贸n y la pobreza, y la b煤squeda permanente de la paz, son 茅ticamente superiores; pero la batalla por su supremac铆a, es algo por conquistar.

En suma, significa para los gobernantes que se proclaman socialistas, dotarse del coraje y la voluntad de encarnar otros valores diferentes a los del capitalismo. Es decir, aceptar el capitalismo como economicismo pero rechazarlo como civilizaci贸n. (Max Gallo)

No nos enga帽emos. Estamos ante una crisis de civilizaci贸n a la que solamente se puede responder mediante una alternativa de civilizaci贸n vinculada, sin equ铆vocos, a la irreductible vocaci贸n por hacer prevalecer la justicia sobre la injusticia, la igualdad sobre la desigualdad, la solidaridad sobre el ego铆smo, y la paz sobre la intolerancia, el fanatismo, y la violencia. Es decir, reivindicar la supremac铆a de los valores socialdem贸cratas.